¿Cómo y cada cuánto debemos de lavar sábanas y cobijas?

¿Sabías que pueden anidar bacterias entre ellas?

La higiene es algo muy importante no sólo para la imagen y la convivencia, sino también para el bienestar y para prevenir desde ronchas hasta enfermedades en lo personal.

La ducha diaria, lavarse las manos constantemente y el aseo de espacios comunes, como el baño, son de los hábitos más normales para mantener una higiene aceptable; pero en muchas ocasiones dejamos de lado unos elementos con los que convivimos diariamente: Las sábanas y cobijas.

Al respecto, una investigación de la Universidad Estatal de Nuevo México (Estados Unidos) señala que hay un resurgimiento de chinches resistentes a insecticidas en prácticamente todo el mundo, y que se espera un escalamiento de este problema de salud pública. 

Aparte de estos insectos, que son los que más solemos relacionar con una mala higiene de colchones, sábanas y cobijas, hay evidencia científica de que los malos hábitos de lavado también promueven la aparición de estafilococo áureo, un tipo de bacteria muy contagiosa que puede entrar al cuerpo a través de alguna herida abierta y agravar el acné, además de producir infecciones cutáneas y hasta pulmonía en situaciones más extremas. Otro tipo de microorganismos que llegan a nacer en la cama son las bacterias E. coli, famosas por provocar diarrea e infecciones urinarias.

Especialista de Mr Jeff, empresa de lavandería, han compartido las mejores recomendaciones para combatir la producción de estos microorganismos entre el colchón, sábanas y cobijas.

Recomendaciones 

Pexels.

Airear las sábanas todas las mañanas; lo mejor sería lavarlas a diario pero es imposible en la mayoría de los casos, además de que se emplea mucha agua para ello. Un lavado apropiado de éstas debería ocurrir por lo menos semanalmente.

Al tender la cama, retirar por unos minutos el edredón o las cobijas que se usen, para que su posible humedad desaparezca y al mismo tiempo las sábanas “respiren”; con ello, el colchón será menos atractivo para que aniden bacterias y chinches.

En cuanto al lavado de sábanas, cobijas y ropa de cama (pijamas, batas, etc.), la sugerencia es hacerlo con agua caliente o muy caliente a por lo menos 55 ºC, pues con esa temperatura se eliminan microorganismos como los ácaros, insectos microscópicos que viven en el polvo y por hábitat prefieren los colchones, almohadas y otros textiles hogareños. Debido al gran tamaño de estas piezas, generalmente es complicado lavarlas en casa como se debe incluso en la lavadora, por lo que lo mejor es llevarlas a servicios profesionales como Mr Jeff, que aseguran una desinfección profesional. En el caso de las chinches, hay que recurrir a proveedores de exterminación para acabar con la plaga. 

Cambiar las fundas de las almohadas por lo menos cada 2 o 3 días, debido a la acumulación tanto de saliva como de caspa, piel y otras sustancias corporales o externas; y en el caso de las sábanas y cobijas, hacerlo una vez a la semana.

Aspirar el colchón y la base de la cama (box) una vez al mes; y voltear el colchón cada 3 meses. Si su antigüedad supera los 10 años, hay que reemplazarlo ya que además de sucio seguramente ya no será cómodo.

Tips finales: Para no llevar microorganismos a la cama, es mejor bañarse antes de dormir que al despertar, no comer ni beber sobre ella, evitar las siestas tras realizar ejercicio, eliminar cualquier residuo de los pies previo a acostarse y mantener lejos de las sábanas y cobijas a las mascotas.
 
 

Noticias Relacionadas

TE PUEDE INTERESAR

MÁS NOTICIAS

MÁS NOTICIAS